Yo te prefiero fuera de foco, inalcanzable.
Yo te prefiero irreversible, casi intocable.
Tus ropas caen lentamente.
Soy un espia, un espectador.
Y el ventilador desgarrandote.
Es una condena agradable el instante previo.
Es como un desgaste, una necesidad, más
que un deseo.
Estamos al borde de la cornisa, casi a punto de
caer.
No sientes miedo, sigues sonriendo.
Sé que te excita pensar hasta donde llegaré
Es difícil de creer. Creo que nunca lo
podré saber.
Sólo así yo te veré: a través
de mi persiana americana.
Lo que pueda suceder, no gastes fuerzas para
comprender.