"Mi novia empezó a quedarse dormida durante
el acto sexual. Desconcertado, le pregunté si
pensaba que habría algo que yo debiera hacer
de otro modo. Me contestó que todo estaba bien
y que no me preocupara. Pero la cuestión siguió
sucediendo. Una vez la desperté de una sacudida
rogándole que me dijera lo que realmente querría
que haga. "Oh, no. No creo que quieras saber",
me dijo riendo. A lo que agregué que no había
nada en el mundo que yo más quisiera que saber
qué pensaba ella que yo debiera hacer de otro
modo; y que yo ya no podía pensar en otra cosa.
Fue entonces que, alejando su mirada, cabizbaja, casi
como si a ella misma, dijo: "No. Yo no creo que
quieras saber." Dan
Rhodes
("Sleeping") |